Codo a codo
Nuestra identidad se forja trabajando codo a codo con nuestros beneficiarios, para lograr nuestros objetivos.
Una organización para la solidaridad: trabajamos codo a codo con las personas para mejorar sus condiciones de vida.
Remar es una Organización No Gubernamental de Desarrollo (ONGD) cristiana, que tiene como objetivo principal mejorar las condiciones de vida de los niños y niñas, las familias y las comunidades de los países más desfavorecidos.
Comenzamos nuestro trabajo en España en favor de personas con problemas de adicción a las drogas en 1982. Hoy en día, somos una de las principales organizaciones no gubernamentales españolas dedicadas a la cooperación internacional. Llevamos a cabo una labor social y humanitaria en la que la filosofía imperante es contribuir a mejorar las condiciones de vida de las personas con menos recursos y oportunidades.
Una de nuestras señas de identidad es que nuestras acciones, actividades y programas se llevan a cabo junto a los beneficiarios, trabajando codo con codo, en la realización de los objetivos marcados.
Además, Remar Chile es una organización que tiene como objetivo principal mejorar las condiciones de vida de las personas que presentan algún tipo de vulnerabilidad.
Un proceso de cambio que se construye junto a cada persona.
Nuestra identidad se forja trabajando codo a codo con nuestros beneficiarios, para lograr nuestros objetivos.
Nuestra intervención, a largo plazo, se concentra en modificar la conducta o la condición a través de la entrega de habilidades sociales, laborales y espirituales, para mejorar las condiciones de vida de las personas.
Este proceso de cambio se forja a través del aprendizaje de técnicas y el transmitir las experiencias, lo que permite nuevas alternativas para la toma de decisiones y una visión de ser el protagonista de su vida y su crecimiento, a través de su vivencia en Remar.
Actualmente, estamos presentes
En todas estas zonas, identificamos espacios de intervención donde, junto con las comunidades, trabajamos a largo plazo en proyectos que duran de diez a quince años, tratando de atajar las causas estructurales de la pobreza y apoyando el fortalecimiento de los vínculos y la solidaridad comunitaria. Asimismo, realizamos labores de asistencia técnica y económica en situaciones de emergencia, motivadas por una catástrofe natural, un conflicto bélico o cualquier otro desastre humanitario que tengan que afrontar las poblaciones.
Nuestra intervención se concentra en Áreas de Desarrollo y lleva asociada procesos de cambio a largo plazo. Trabajamos para promover modificaciones sustanciales sobre las condiciones de vida de los más desfavorecidos.
Fortalecemos las capacidades de los que menos tienen y mejoramos las relaciones que configuran su realidad social. También compartimos el aprendizaje de técnicas y tecnologías productivas respetuosas con el medio ambiente y el acceso a información útil para su desarrollo.
Para conseguir un impacto real y duradero que mejore la calidad de vida de los excluidos e impulse su dignidad, los programas de desarrollo integran los potenciales, las estrategias y experiencias propias de las comunidades pobres.
En nuestra visión del desarrollo los protagonistas, tanto en los medios como en los fines, son aquellos que padecen las situaciones de injusticia. Por ello, las personas y sus capacidades son la razón de ser de nuestro modelo de desarrollo.