Remar Chile

¿Cómo vivimos?

En Remar la forma de vida es comunitaria: una convivencia diaria entre los beneficiarios y los voluntarios responsables de cada hogar y proyecto.

Vida en comunidad

Ante la gran necesidad de compartir con los necesitados, en un mundo que distribuye las riquezas de forma desproporcionada, y con el deseo de extender el reino de Dios y su Justicia.

Beneficiarios y voluntarios de Remar Chile compartiendo la mesa en comunidad
Convivencia diaria Beneficiarios y voluntarios

Ante el descubrimiento del principio bíblico sobre la vida comunitaria, enseñado en el libro de los Hechos, tomamos como familia la decisión de aquellos primeros discípulos de Cristo, de compartir nuestros medios económicos y propiedades para poder ayudar y alcanzar a los más desamparados (Hechos 2, 42 y 4, 32). Este libro, al narrar la vida de aquellos hombres, afirma que no había ningún necesitado entre ellos, y llegaron a ser más de 150.000 con este estilo de vida en Jerusalén antes de la diáspora cristiana.

A lo largo de los siglos, ha habido siempre movimientos cristianos que, buscando ser despegados de lo material, han tomado la decisión de compartir sus posesiones y vivir una vida comunitaria. Pero en nuestros días no se hace necesario el hábito de tela dura y áspera, y tampoco fue un mandato obligatorio el celibato para ser útiles y consagrados.

Una vida comunitaria para nuestros tiempos

Sencillez en la que no falta nada necesario, y todos colaboran para el bien de todos.

Todo lo necesario para la familia

Esta vida comunitaria provee todo lo necesario para la familia, aportando los medios para el desarrollo integral, tanto de los núcleos familiares como de los célibes. Viviendo en comunidad se economizan los costos, y podemos acoger y ayudar a miles que no podrían por sí mismos alcanzar una vida digna.

Voluntarios por decisión propia

Al ver este ejemplo, muchos, de forma voluntaria y altruista, han tomado para sí esta manera de vivir, en la que todos los miembros, del primero al último, escogen esta sencillez, mientras todos colaboran activamente para el bien de todos, con la gran satisfacción de que su trabajo, sea cual sea, desde el más humilde al más sofisticado, es útil para dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, llevar comida a los presos y medicina al enfermo.

Ayudar es nuestro deber con la sociedad

El aprovechamiento de los diferentes talentos de los voluntarios ha permitido desarrollar empresas y trabajos que, con sus beneficios, sostienen la ayuda social de Remar en los países en los que se desarrolla.

25.000+ Personas Un colectivo dedicado a ayudar a los necesitados
57 Países Donde Remar desarrolla su labor

A quién acogemos

Con gratitud a Dios, Remar es un colectivo que se dedica a ayudar a todo tipo de necesitados, y en especial a acoger a miles de niños, ancianos y personas en completa debilidad, cubriendo todas sus necesidades:

  • Un hogar en familia
  • Alimentación
  • Vestido
  • Medicamentos
  • Escolaridad
  • Hospitales

También ayuda a miles que no viven dentro de las comunidades de Remar, sino que acuden a los comedores y escuelas de forma externa, o reciben alimento y vestido en cárceles.

Remar construye

  • Hogares
  • Escuelas
  • Dispensarios
  • Talleres de formación profesional
  • Empresas

Esta asociación de asociaciones, o fundación como se la llama en algunos países, no podría existir ni habría podido ayudar a miles de personas si no fuera por la decisión libre de la mayoría de sus componentes de vivir de forma comunitaria.